John Steinbeck:
”Las Uvas de la Ira” / “The Grapes of Wrath”:
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Reseña:
Novela naturalista, de corte histórico y, en muchos momentos, con resonancias bíblicas. Está organizada en extensas secuencias narrativas y otras de corte más breve y descriptivo [...], pequeñas crónicas que van enlazando progresivamente la trama de ficción. Cuenta el drama de una familia que lucha por sobrevivir a la miseria y a la pérdida de su pasado causadas por culpa de las terribles circunstancias económicas de la Gran Depresión norteamericana iniciada tras 1929. Ante la ausencia de perspectivas, amenazada su identidad, perseguidos por la codicia de los grandes propietarios y de los bancos, humillados por otros muchos compatriotas que ven peligrar su despreocupación y tranquilidad ante la llegada de miles de desposeídos, los protagonistas -los Joad- simbolizan los valores de la dignidad familiar y de la solidaridad que el escritor californiano Steinbeck, un hombre siempre comprometido y Premio Nobel de Literatura en 1962, plasmó en buena parte de su producción literaria.
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John Ernest Steinbeck (1902/1968).
Premio Nobel de Literatura 1962.-
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Frases y Extractos de “Las Uvas de la Ira”:
“Pensé en esa historia de Jesucristo y del Espíritu Santo. Me dije: ¿Por qué tenemos que atribuirlo a Dios o a Jesús?. Quizás, pensé, quizás son los hombres y las mujeres a los que amamos; quizás eso es el Espíritu Santo, el espíritu humano, ésa es toda la historia. Tal vez haya una gran alma de la que todo el mundo forma parte. Estaba allí sentado pensándolo y de pronto… lo supe. Sabía desde lo más hondo que era verdad y aún lo sé”.
“La carretera 66 es la ruta principal de emigración. La 66, el largo sendero de asfalto que atraviesa el país, ondulando suavemente sobre el mapa, de Mississippi a Bakersfield, por las tierras rojas y las tierras grises, serpenteando montaña arriba hasta cruzar las cumbres, siguiendo luego por el deslumbrante y terrible desierto hasta atravesarlo, alcanzar la nueva cordillera y llegar a los ricos valles de California… La 66 es la ruta de la gente en fuga, refugiados del polvo y de la tierra que merma, del rugir de los tractores y de la disminución de sus propiedades, de la lenta invasión del desierto hacia el norte, de las espirales de viento que aúllan avanzando desde Texas, de las inundaciones que no traen riqueza a la tierra y le roban la poca que pueda tener. De todo esto huye la gente y van llegando a la 66 por carreteras secundarias, por caminos de carros y por senderos rurales trillados. La 66 es la carretera madre, la ruta de la huida”.

“Al principio las familias levantaban y desmantelaban los mundos con timidez, pero paulatinamente hicieron suya la técnica de construir mundos. Entonces surgieron líderes, se hicieron leyes y aparecieron los códigos. Y conforme los mundos se movían hacia el oeste, eran más completos y estaban mejor equipados, porque los constructores tenían más experiencia… Las familias aprendieron los derechos que debían respetar… Y las familias aprendieron, aunque nadie se los dijo, que hay derechos mounstruosos que hay que destruir… Estos derechos eran aplastados porque los pequeños mundos no podían existir ni una noche con semejantes derechos vigentes. Y conforme los mundos avanzaban en dirección al oeste, las normas se convirtieron en leyes, aunque nadie se lo dijo a las familias… Y con las leyes venían los castigos, y sólo había dos: una lucha rápida o el ostracismo; y éste era aún peor. Porque si uno infringía las leyes, su nombre y su rostro iban con él y ya no había sitio para él en ningún mundo, cualquiera que fuese el lugar en el que se crease. En los mundos, la conducta social se volvió rígida y fija… Las familias se movían hacia el oeste y la técnica de levantar mundos mejoró para que la gente se sintiera segura en ellos; y el patrón era tan fijo que una familia que se atuviera a las normas sabía que podía sentirse segura. Se desarrolló en los mundos un gobierno, con líderes respetados por todos… Un hombre sabio se dio cuenta de que la sabiduría era necesaria en todos los campamentos, la estupidez de un tonto era la misma en todos los mundos…. Y una nueva unidad se había formado”…
“La primavera es hermosa en California. Valles en los que las frutas maduras son fragrantes aguas rosas y blancas de un mar poco profundo. Luego los primeros zarcillos de las uvas hinchándose desde las viejas vides nudosas, caen como una cascada y cubren los troncos. Las verdes colinas llenas son redondeadas y suaves como senos. Y a ras de suelo las tierras de verduras y hortalizas dan hileras de millas de longitud con lechugas verde claro y pequeñas coliflores esbeltas, plantas de alcachofa verde-grisáceas, que no parecen de esta tierra… Y constantemente la fruta se hincha y las flores surgen en largos racimos en los viñedos”…
“Hubo un tiempo en que California perteneció a México y su tierra a los mexicanos; y una horda de americanos harapientos lo invadieron. Y su hambre de tierra era tanta que se la apropiaron: robaron la tierra de Sutter, la de Guerrero, se quedaron con las concesiones y las dividieron y rugieron y se pelearon por ellas aquellos hambrientos frenéticos; y protegieron con rifles la tierra que habían robado. Levantaron casas y graneros, araron la tierra y sembraron cosechas. Estos actos significaban posesión y posesión equivalía a propiedad: los mexicanos estaban débiles y hartos. No pudieron resistir, porque no tenían en el mundo ningún deseo tan salvaje como el que los americanos tenían de tierra”…
“Los hombres se acuchillaban, hombres de rostros afilados, delgados y endurecidos por la continua resistencia contra el hambre, de ojos torvos y mandíbulas duras… Y la tierra fértil se extendía alrededor de ellos… Las manos buscaron en los bolsillos y sacaron monedas pequeñas… Nuestra gente es buena; nuestra gente es compasiva. Ruego a Dios que algún día las gentes bondadosas no sean todas pobres…. Y las asociaciones de propietarios supieron que algún día las oraciones se acabarían. Y eso sería el fin”…
“ Y… en las palmas de las personas las uvas de la ira se están llenando y toman peso, listas para la vendimia”…

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Fuente Original Post:
Steinbeck, John. “Las Uvas de la Ira”. (“The Grapes of Wrath”). Barcelona. La Nación. Colección Alfred Nobel. 2oo3.-
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http://www.steinbeck.org/Grapes.html
http://www.sparknotes.com/lit/grapesofwrath/
http://www.aresearchguide.com/wrath.html
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