Geo:
“¿Crisis Mundial Sistémica del Capitalismo?”:
Por Manuel Sutherland
Asociación Latinoamericana de Economía Marxista (ALEM).-
________________________________________________________________________

____________________________________________________________________________
Diariamente somos bombardeados por informaciones confusas de alzas y bancarrotas de empresas que la mayoría desconoce. Salen una y otra vez “analistas” comentando las quiebras en cadena y las subidas bursátiles por anuncios presidenciales, pero ninguno explica lo que sucede en el planeta. Hablamos de crisis capitalista cuando matar de hambre a 950 millones de personas, mantener en la pobreza a 4700 millones, condenar al desempleo o la precariedad al 80% del planeta… ya no es suficientemente rentable para 1.000 empresas multinacionales y 2,5 millones de millonarios. Hablamos de crisis capitalista cuando matar de hambre a 950 millones de personas, mantener en la pobreza a 4700 millones, condenar al desempleo o la precariedad al 80% del planeta… ya no es suficientemente rentable para 1.000 empresas multinacionales y 2,5 millones de millonarios.
Crisis sistémica, de un modo de producción, por qué se define así y no de otra forma. El problema no es la crisis del capitalismo, no, sino el capitalismo mismo. ¿Por qué se dan las crisis, que falla en la estructura?. Distante de la mediocre parcialidad y la mutilación del conocimiento integrador que defiende la burguesía, podemos entender que el sistema capitalista es caótico, y que en su seno conlleva una crisis tras tras. Debido al espacio, me permito hacer una síntesis muy breve de ese andar anárquico, ineficaz y destructivo del sistema, ayudado por una sucinta exposición de la crisis de Natalie Moszkoska: Veamos:
El sistema está diseñado para la acumulación de capital, no para la satisfacción de las necesidades de quienes trabajan. La ganancia es el único motor de la actividad conómica, por ello al burgués le es indiferente invertir en medicinas, drogas o tráfico de seres humanos, es un negocio puro y simple.
El capital necesita incrementar la tasa de explotación al trabajo (su fuente de riqueza), forzado por la competencia global, lo que lo impele a depauperar y empeorar las condiciones de trabajo y existencia de los trabajadores en el mundo. El proceso de competencia va ahogando a millones de empresas, concentrando y centralizando la producción para aprovechar economías a escala. Esa es la única forma de fructificar los recursos técnicos para aumentar los beneficios, abaratar los salarios e incrementar la tasa de ganancia o variable decisión. La burguesía lucha por anárquicamente desarrollar la tecnología que le permitirá producir con menores costos (aumentado el tiempo de trabajo excedente expoliado por el patrón) y empobrecer relativamente a la clase obrera, al abaratar los medios de subsistencias que ellos mismos producen y que perciben como salarios cada vez más reducidos y insuficientes para adquirir todo lo que ellos mismo producen. Cada vez más el poder económico y su institucionalización (las organizaciones políticas de la burguesía) dominan el planeta y deciden por millones su destino. Atilio Borón comenta que a escala planetaria, 200 corporaciones reciben ingresos mayores al de todos los países del mundo salvo los 9 de mayores ingresos.
La feroz competencia entre mega corporaciones y otras de menor ralea impulsa a la (SOBRE) producción, desesperada y absolutamente disociada de las necesidades sociales pertinentes a la humanidad. Por este mecanismo de concentración se reduce la cantidad de trabajadores ocupados, lo que constriñe la demanda efectiva de los bienes y servicios que una franja obrera produce y que otra más pequeña puede consumir, en detrimento de millones de obreros expulsados al Ejército Industrial de Reserva donde su repauperación, servirá al sistema para el sostenimiento de bajos salarios y aumentará la competitividad entre obreros para mendigar empleos de condiciones laborales infamantes. Con ello, se profundiza una brecha inmensa entre lo técnicamente factible de producir y lo efectivamente consumido. Como los consumos productivos (en maquinarias o bienes para crear otros bienes) no pueden adquirirse sin el desarrollo del consumo individual el sistema empieza a sobreacumular.
La sobreproducción (de los bienes que poseen mayor valor) se hace mayormente manifiesta, y como decía Fourier, la pobreza surge de la riqueza. Así, millones de mercancías pululan en los anaqueles intentando cristalizar la plusvalía (savia vital del sistema) que conllevan y que difícilmente podrán materializar y que expulsará a los burgueses menos “competitivos”, dilapidando inmensas fortunas producidas por la clase obrera. Ese recalentamiento se observa en anaqueles inicialmente repletos que no pueden renovarse de mercancías viejas, en mal estado et. Ello implica la paralización del crédito, el arreciar de las bancarrotas, el desempleo y la miseria acrecentada. Es de por sí evidente que dialécticamente coexisten en el sistema contratendencias que frenan o amortiguan la evolución de estas bases funcionales, según períodos históricos de auge o retroceso de la lucha de clases. Sin embargo, la realidad nos muestra que a medida que se desarrolla el sistema, agudiza todas sus contradicciones y se muestra más reaccionario y salvaje.


Link Post: http://elistas.egrupos.net/lista/historia-contemporanea



Lo poco convincente que me resulta este tipo de textos tremendistas me ayuda a explicarme mejor la enorme crisis marxista de proselitismo. Procuro fijarme pero no llego a ver ideas prometedoras sobre mecanismos políticos y sociales generadores de auténticos cambios.
Hola No/Mecentro;
Bueno igualmente resulta atractiva la crítica desde una versión más reacondicionada y acorde alos tiempos que corren… Immanuel Wallerstein me parece un teórico neomarxista de intachable manejo histórico/conceptual. La noción de Sistema Mundo se las trae. También Sloterdijk; Zizek y Bauman aportan un bagaje hermeneútico muy oportuno creo…
Claro que estamos hablando del plano teórico y entonces sí te doy la razón sin reservas: en la práctica es distinta y más complicada la proyección de ideas alternativas “prometedoras”, como antes señalabas,
Gracias y Saludos, Aquileana