Virginia Woolf: “Las Olas”:
Reseña:
“¿Es éste el final de la hitsoria?. ¿Una especie de suspiro?. ¿El último temblor de una ola?… Pero, si no hay historias, ¿qué final puede haber, qué principio?. Quizás la vida no sea apta para el tratamiento que le damos, cuando intentamos contarla” (Ibd. Virginia Woolf ”Las Olas”).-
La escritura de Las olas se originó en un período de la vida de Virginia Woolf, al que ella refiere como un “estado de visión semimística de la frágil existencia”. La metáfora de las olas representa el tiempo; al mismo tiempo el recurso literario de la “técnica” stream of consciousness, el fluir de la conciencia”, cobra notoriedad y en cierta medida es un correlato unívoco con el título de la novela. Virginia Woolf en su diario en 1931: “Sí, The waves es mi primer libro en mi propio estilo!”. Y sigue diciendo: “La sangre fluye como un torrente desde el principio hasta el final.. Si algo he logrado, es eso: una plenitud saturada y sin cortes; cambios de escena, de mentalidad, de persona, llevados a cabo sin que se derrame una sola gota”.
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Frases de “Las Olas”:
“La luz incidió en los árboles del jardín y dio transparencia a una hoja. Hubo una pausa. El sol dio relieve a los muros de la casa, y se posó como la punta de un abanico cerrado en una blanca persiana… Islas de luz flotan sobre el césped- dijo Rhoda. Caen a través de los árboles”.
“A la sombra del seto, soy verde como el tejo. Mi cabello es de hojas. Estoy enraizado en el centro de la tierra. Mi cuerpo es un tallo”.
“El aire ya no alza sus largas y desgraciadas olas purpúreas sobre nuestras cabezas. Tocamos el suelo. Pisamos el suelo”…
“Todos mis buques son blancos -dijo Susan- Dispongo de una breve porción de libertad. Aqui pondré un faro… Uno navega solo: éste es mi barco”.
“Ahora baja la marea. Ahora los árboles vuelven a la tierra, las olas que baten contra mis costillas avanzan y se retiran más suavemente, y mi corazón echa el ancla como un velero cuyas velas resbalan desde lo alto de la blanca cubierta. El juego ha terminado. Ahora debemos tomar el té”.
“Pero aquí nadie soy. No tengo cara. Tanta gente, todas vestidas de sarga castaña, me ha robado la identidad… La violencia de mis emociones estremece mi cuerpo. Imagino que esas gentes sin nombre me vigilan detrás de arbustos…. De entre todos ésos, ¿quién soy yo?”.
“Cada tiempo verbal- dijo Neville- tiene un significado diferente. En este mundo hay un orden; hay distinciones, hay diferencias, en este punto en cuyo umbral me encuentro. Sí, porque esto es sólo el principio”.
“Todas las veces que se abre la puerta, me interrumpen. He nacido para que me hagan añicos. Como la cinta de un alga, soy proyectada muy lejos cada vez que la puerta se abre. Soy la espuma que llena de blancura las más alejadas oquedades de la roca. Y también soy una muchacha, aquí, en esta sala”.
“No quiero causarte daño… Sólo quiero refrescar y reforzar mi fe en mí mismo, que ha vacilado en el momento de mi aparición… Sé cómo los amores, temblando, se convierten en fuego… Sé la intrincada manera en que el amor se intrinca con el amor; el amor forma nudos; el amor los rompe brutalmente. He sido anudado. He sido roto”.
“Todo lo que la luz tocaba adquiría existencia. Todo carecía de sombra… Y, a medida que la luz adquiría intensidad, rebaños de sombras aparecían ante ella y se aglomeraban, relegadas sobre sí mismas, formando mil dobleces, expectantes, al fondo”.
”El tiempo, que es un soleado prado en el que baila una luz, el tiempo, que es tan ancho y llano como el campo al mediodía, comienza a formar una pendiente. El tiempo se adelgaza hasta formar un punto… Éstos son los verdaderos ciclos, éstos son los verdaderos acontecimientos”:…
“Ruge; la iluminada cinta de la Historia ha pasado, como nuestros reyes y reinas hemos desaparecido… Estamos extintos, perdidos en los abismos del tiempo y de las tinieblas… “Oh, viento occidental, ¿cuándo soplarás para que la lluvia menuda caiga?”.
“En este universo nada hay fijo, nada hay enraizado. Todo se ondula, todo baila, todo es agilidad y triunfo.. La complejidad de las cosas se hace más inmediata… ¿Dónde se encuentra entonces la ruptura de esa continuidad?. El círculo está cerrado, la armonía es perfecta. Ahí está el ritmo central, ahí el muelle que los mueve a todos… Pero yo no estoy incluido. Yo que quisisera verme cubierto por las protectoras olas de lo común, diviso de soslayo un lejano horizonte”…
“Todos los excesos que rebasan la norma sentada por quien ha hablado son vanidad. Lo dicho es el justo término medio”… El tiempo parece eterno, las ambiciones vanas. Sobre todas las cosas planea la inutilidad de los humanos esfuerzos. En el aire flotan extraños olores agrios… Algo callamos, por miedo. Algo alteramos por vanidad. Nos hemos esforzado en acentuar las diferencias. Este deseo de ser individuos separados nos ha inducido a resaltar nuestros defectos y cuanto de particular tenemos”.
“Es raro que nosotros, capaces de tanto sufrimiento, tengamos que inflingir tanto sufrimiento”.
“Soy inconmesurable, soy una pared cuyos hilos pasan sin que se vea el interior del mundo…. Para siempre solo, oigo la caída del silencio que traza círculos concéntricos hasta las últimas orillas… Yo, a quien la soledad destruye, dejo que el silencio caiga gota a gota”…
“El alba es como un emblanquecerse el cielo, como una renovación… Y en mí también se alza la ola. Una vez más tengo conciencia de un nuevo deseo, de algo que surge dentro de mí, como el altivo caballo cuando el jinete pica espuelas y después lo refrena con la brida.. ¿Qué enemigo percibimos ahora avanzando hacia nosotros?… Es la muerte, la Muerte es el enemigo. Es la Muerte contra la que cabalgo, lanza en ristre y melena al viento, como un hombre joven, como Percival cuando galopaba en la India. Pico espuelas. Contra ti me lanzaré, entero e invicto, oh, Muerte!.
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Virginia Woolf (1882/1941).-
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Fuente Post: Wolf, Virginia. “Las Olas”. Barcelona. Bruguera. 1980.-



Hermoso post… me parece super interesante esta mujer. Vi la película Las Horas, basada en su libro, y fui directo a comprarlo. Te lleva hacia su vivencia y te deja exausta con tanto detalle. Me Encanta. Gracias.-
Hola Mariel;
Sí, Woolf es una talentosísima escritora, los críticos la han llegado a equiparar a Joyce, por su estilo y destreza en la técnica del Stream Consciousness…
No vi la película, tendré que hacerlo, tras la lectura de este libro que me dejó atónica, realmente…
Saludos, Aquileana
Para entender a esta escritora genial, hay que abarcarla en un contexto de tiempo, de vida, de profundidad, de autoanálisis, de sensaciones. Virginia vivió agobiada por las depresiones, que giraban en tres esferas, la realidad, su escritura y su tiempo.
Hablar de ella sería extenso, conozco la obra casi completa de la escritora, las olas es un libro hermoso. Como artista es magistral encontrarse con una pintura escrita, cada comienzo de capítulo se recrea entre el amanecer hasta la llegada del crepúsculo y en ese día transcurre la vida entera de los personajes que la acompañan.
Virginia maneja varios tiempos reales, pero un solo tiempo interior, el de la vida misma…
Virginia fue mujer y escritora visionaria con un pasaporte a la modernidad, al arte, se mueve entre luces y sombras, entre la evolución de los personajes, entre la palabra y el silencio.
EL PINTOR
“El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los mil pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada. Poco a poco, a medida que
una palidez se extendía por el cielo, una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar, y la inmensa tela gris se rayó con grandes líneas que se movían debajo de su superficie, siguiéndose una a
otra persiguiéndose en un ritmo sin fin.
Al aproximarse a la orilla, cada una de ellas adquiría forma, se hinchaba y se rompía arrojando sobre la arena un delgado velo de blanca espuma. La ola se detenía para alzarse enseguida nuevamente, suspirando como una criatura dormida cuya respiración va y viene inconscientemente. Poco a poco, la franja oscura del horizonte se aclaró: se hubiera dicho un sedimento depositado en el fondo de una vieja botella, dejando al cristal su transparencia verde. En el fondo, el cielo también se hizo translúcido, cual si el sedimento blanco se hubiera desprendido o cual si el brazo de una mujer tendida debajo del horizonte hubiera alzado una lámpara, y bandas blancas, amarillas y verdes se alargaron sobre el cielo, igual que las varillas de un abanico. Enseguida la mujer alzó más alto su lámpara y el aire pareció dividirse en fibras, desprenderse de la verde superficie en una palpitación ardiente de fibras amarillas y rojas, como los resplandores humeantes de un fuego de alegría. Poco a poco las fibras se fundieron en un solo fluido, en una sola incandescencia que levantó la pesada cobertura gris del cielo transformándola en un millón de átomos de un azul tierno. La superficie del mar fue adquiriendo gradualmente transparencia y yació ondulando y despidiendo destellos hasta que las franjas oscuras desaparecieron casi totalmente. El brazo que sostenía la lámpara se alzó todavía más, lentamente, se alzó más y más alto, hasta que una inmensa llama se hizo visible: un arco de fuego ardió en el borde del horizonte, y a su alrededor el mar ya no fue sino una sola extensión de oro”.
LAS OLAS. VIRGINIA WOOLF
EL PINTOR.
Muchísimas gracias, querido John, por la sublime y vasta cita de “Las Olas”;
Un abrazo, Aquileana
John;
Gracias también por las valoraciones y aportes sobre Woolf y los recursos narrativos empleados en el libro…
Muchos Saludos, Aquileana
Hermoso. Yo leí hace muchos años Las Olas, estando en Italia y no pude evitar transportarme a esos tiempos tan distintos a los que vivo ahora. Y al ver las fotos de la escritora tuve que acordarme de la interpretación de Nicole Kidman en The Hours.
No pude leerlo en su momento. Sin embargo es una lectura que mantengo aún en reserva. Leí por el contrario Orlando y me pareció magnífica entretenida y sorprendente.
Capitán;
“Orlando” no la he leído; pero Woolf es magnífica y no dudo de que esta novela que citás sea tan poderosa como “Las Olas”…
Saludos, Aquileana
Silvi;
No he visto “Las Horas”… Tendré que verla para poder valorarla oportunamente… Por su parte, la novela “Las Olas” de Woolf es oro literario en polvo;
Saludos y gracias; Aquileana
“Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde… El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.
Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.
Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,
para mi amarga vida fatigada…
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar y no pensar en nada!…”.
Manuel Machado.
EL PINTOR.
Hola John:
Manuel Machado, era el hermano de Antonio Machado; ¿verdad? …
Muy sonoro y metarórico el poema…
Saludos, Aquileana