Arte: “El Sacro Bosco de Bomarzo”:

Bomarzo es un pueblo al norte de Roma, dentro de la Región de Lazio. En él se destaca un viejo castillo cuyos jardines guardan un hermoso secreto. Esas tierras fueron de los Orsini, una de las viejas familias nobiliarias romanas que peleaba por dominar los estamentos de la capital del mundo. Sus enemigos eran los Colonna, los della Rovere… Era una de las grandes familias. De hecho, hoy son pocos los que quedan. Es más, me dijeron que la última de los Orsini vive en el Circo Massimo, en el centro de Roma, en una casa adosada a un viejo coliseo, junto a Villa Octavia. Bomarzo, según indican los curadores del parque, es un juego de palabras que se basa en la latina Polymartium -una de las teorías es que el nombre hace referencia a la ciudad del dios de la guerra Marte-. En el jardín no escasean las representaciones de los dioses romanos, todos con poses y accionares realmente escalofriantes, como la del héroe Hércules desgarrando con sus propias manos a Caco; o un elefante de guerra de Anibal, aplastando a un legionario romano hasta la muerte.


A diferencia de la simetría de los jardines de la época, Bomarzo parece no tener una planeación central, y sus esculturas aparentan estar desconectadas unas de otras. El jardín lo constituyen treinta conjuntos esculpidos in situ sobre enormes bloques de la roca madre que emerge de la tierra. Treinta creaciones extravagantes, fantásticas, sorprendentes que tocan toda la paleta de emociones: terror, regocijo, asombro, estupor, intuición de lo sagrado… Unas imponen por su colosalismo, por su fuerza expresionista como el Desmembratio (un hombre descoyuntando a una mujer), el Elefante, el Dragón, Orco, el ogro que nos devora (en la foto); otros deleitan por su belleza y equilibrio, como la Bona Dea-Gran Madre, la sirena de cola bífida, Perséfone. Y hay conjuntos que aturden los sentidos: la casa inclinada, la terraza de las 1.001 urnas, el abismo, la barca del amor, sin timón porque el amor nunca se deja pilotear.


De esta manera, la escultura parece “cambiar” su expresión facial poniéndose más feliz a medida que se acerca la noche. Sobre la entrada del parque, dos efigies dedicadas a César Augusto nos comentan una pista de la temática del parque, las siete maravillas herméticas que representan los 7 metales transmutables y las 7 plantas milagrosas.

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Links Post:
http://www.anfrix.com/bomarzo-el-parque-de-los-monstruos/
http://www.diariovasco.com/20080803/gente/bomarzo-jardin-filosofico-20080803.html
http://campusvirtual.uma.es/ihj/_contenidos/album_pub.php?TIP=T&DIR=/Europa/Italia/Bomarzo/Jardines%20de%20Bomarzo
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By The Way:
Blogósfera: “Diario de un Exiliado”:
“¿Seré un Excéntrico?”:
“Un equipo de psicólogos dictaminó que, más o menos, una de cada quince mil personas merece la denominación de excéntrico. Y es que lo mas probable es que hayan soltado la cifra a voleo, pues me parece que algo así no puede estar basado en datos concretos, matemáticos. Y es que por mucho que digan, yo creo que hay más… y menos, según cómo se mire. El contraste se da sobre todo en los diccionarios, donde esa palabra se define como “de carácter raro, extravagante”… lo cual es en extremo generalizador y brumoso. Quizás la acepción geométrica del tema de más luz: “que está fuera del centro, que tiene un centro diferente” . Aplicado a las personas, podría decirse que son las que se apartan del rebaño, que viven y piensan en los márgenes, alejadas de modas y costumbres dictadas. Un excéntrico, al fin, sólo sería un hombre que vive por sí mismo, sin más”…
Leer Más:
http://estacion152.blog.com.es/2006/03/06/serac_un_excacntrico~616273
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” El día en que una estatua está terminada, su vida, en cierto sentido, empieza. Se ha salvado la primera etapa que, mediante los cuidados del escultor, la ha llevado desde el bloque hasta la forma humana; una segunda etapa, en el transcurso de los siglos, a través de alternativas de adoración, de admiración, de amor, de desprecio o de indiferencia, por grados sucesivos de erosión y desgaste, la irá devolviendo poco a poco al estado de mineral informe al que la había sustraído su escultor”.
Algunas de estas modificaciones son sublimes. A la belleza tal y como la concibió un cerebro humano, una época; una forma particular de sociedad, dichas modificaciones añaden una belleza involuntaria, asociada a los avatares de la historia, debida a los efectos de las causas naturales y del tiempo.
Todo el hombre está ahí, su colaboración inteligente con el universo, su lucha contra el mismo, la derrota final en que el espírítu y la materia que le sirve de soporte perecen casi al mismo tiempo. Su intención se afirma hasta el final en la ruina de las cosas.
Algunas estatuas expuestas al viento del mar poseen la blancura y la porosidad de un bloque de sal que se desmorona; otras, como los leones de Delos, dejaron de ser efigies de animales para convertirse en fósiles blanqueados, en huesos expuestos al sol a la orilla del mar. Los dioses del Partenón, a los que ataca la atmósfera londinense, se van convirtiendo en algo parecido a un cadáver o a un fantasma. Las estatuas restauradas y a las que los restauradores del XVIII añadieron una falsa pátina, con objeto de ponerlas a tono con los parquets relucientes y los pulidos espejos de los palacios de papas y príncipes, tienen en su aspecto una pompa y una elegancia que no es antigua, pero que evoca las fiestas a las que asistieron, dioses de mármol retocados según el gusto de los tiempos y que se codearon con efímeros dioses de carne. Hasta sus hojas de parra los visten como si fuesen un traje de época. Obras menores a las que nadie se preocupó de resguardar en galerías o pabellones hechos para ellas, dulcemente abandonadas al pie de un plátano, a la orilla de una fuente, adquieren a la larga la majestad o la languidez de un árbol o de una planta; ese fauno velludo es un tronco cubierto de musgo; esa ninfa inclinada se parece a la madreselva que la besa”.
El Tiempo Gran Escultor. Marguerite Yourcenar.
http://pinturayartecontemporaneojsebastian.blogspot.com/2008/08/amor-al-arte_03.html
…”Y es que por mucho que digan, yo creo que hay más… y menos, según cómo se mire.”…
Sin duda, medir el número de excéntricos es tan tonto como medir el grado de excentricidad. Siempre estará sujeto a algo tan subjetivo como nuestra propia visión de las cosas, en el momento histórico que esta transcurra.
Uno de los mayores “excéntricos” que conocemos es Ludwig II de Baviera, su excentricidad fue construir Castillos como los de Herrenchiemsee, Linderhof o Neuschwanstein, que terminaron costándole el trono y la vida. Sin embargo quien se acordaría de Baviera hoy, sino fuera por tan “excéntricos” castillos?
“El Sacro Bosco de Bomarzo” entra en esta pequeña reflexión, su creador Vicino Orsini es un hombre que construyo un “altar” para su recordada amada, sin medir el grado de excentricidad de su Obra a posterior. Una maravilla.
Hola Aquileana,
Me ha sorprendido gratamente encontrarme con este artículo. Hace tiempo que leí la primera parte de Bomarzo. Te explico, hay un novela escrita por un argentino que tiene el mismo nombre, y lo que es mejor, relata la una época de los Orsini, hasta la actualidad (más o menos creo recordar) La novela está interesante, quizás demasiado extensa, pero es una obra agradable. El escritor es Manuel Mujjica Láinez. Te lo digo por si deseas echarle un vistazo, aunauqe vamos, tampoco es un libro imprescindible para la literatura occidental.
En fin, tenía muchísimas ganas de ver esas estatutas que describía Mujica Láinez en sus páginas, y me fue imposible entonces, y ahora las tengo enfrente, mil gracias.
Saludos,
PD:ya coloqué el enlace en mi blog, gracias por hacer lo propio.
http://sinopsisdelarte.blogspot.com/
Juanma; Sí he oído hablar de esta novela y también de Mujica Láinez, escritor… Pero debo confesar que nunca leí nada de él… En mi biblioteca está “La Casa”, una obra del autor, en cualquier momento iré por ella…
Saludos y gracias por el enlace, Aquileana
Gonzalo;
Gracias por tus ideas y apreciaciones, siempre interesantes tus aportes…
Saludos, Aquileana
John; Sublimes líneas la de la autora de “Memorias de Adriano”… Veo que la solés citar con frecuencia; tenés un muy buen gusto franco/literraio… Yourcenar es una excelente escritora;
Saludos, con afecto, Aquileana