Michel de Montaigne: “Apología de Raimundo Sabunde”:

Michel Eyquem de Montaigne (1533/1592).-
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Comunicación con el Ser no tenemos ninguna, porque cualquier naturaleza humana está constantemente en un punto medio, entre el nacer y el morir; y no da de sí misma sino una apariencia oscura y sombría y una idea débilmente incierta… Así pues, la Razón, que en ella busca una esencia real, se ve decepcionada, no pudiendo alcanzar nada subistente y permanente porque todo comienza a recibir forma o principia a morir antes de que ha nacido. Platón decía que los cuerpos jamás tenían existencia y sí nacimiento, considerando que Homero hizo al Océano padre de los dioses y a Tetis la madre por estar en fluxión, transformación y variación permanentes. Heráclito decía que nunca un hombre había entrado dos veces en el mismo río; Epicarmo que quien pidió dinero prestado no lo debe ya después, en atención a que ya no es la misma persona: cambió ya; y que una sustancia mortal no podía encontrarse dos veces en estado idéntico, pues, a causa de la rapidez y la ligereza del cambio, ya se disipa, ya se une, viene o va; de forma que lo que comienza a nacer no logra nunca la perfección del Ser, en atención a que ese mismo nacer nunca acaba y nunca se detiene… Tristemente, tenemos sólo una especie de muerte, puesto que hemos pasado y estamos pasando por tantas otras; pues no solamente, como Heráclito decía, la muerte del fuego engendra el aire y la del aire engendra el agua, sino que más evidentemente podemos verlo en nosotros mismos; la flor de la edad muere y pasa cuando la vejez sobreviene, y la juventud acaba en lo mejor de la edad del hombre hecho; la infancia en la juventud y la primera edad muere en la infancia, y el día de ayer y el de hoy morirá en el mañana, y nada hay que permanezca ni que sea siempre lo mismo; y aquello que experimenta cambio no permanece uno mismo; y, no siendo uno mismo, cambia nuestra esencia, saltando de un estado a otro:
“Mutat enim mundi naturam totius aetas,
Ex aliôque alius status excipere omnia debet;
Net manet ulla sui similis res: Omnia migrant,
Omnia conmutat Natura, et vertere cogi” (Lucrecio, V, 826, 262)
(“Pues el tiempo cambia todo en el mundo; un estado nace de otro y debe acogerlo todo; todo se transforma; la Naturaleza modifica todo y obliga a todo a cambiar”).-
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Fuente Post: Montaigne; Michel de. Apología de Raimundo Sabunde. Madrid. Sarpe. 1984.-_______________________________________________________________________________________________________
Bonustrack: Counting Crows: “Round Here”:
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Last but not Least:
Sweetness Follows: “Cookies”:

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