Lecturas Estivales: Vladimir Nabokov: “Lolita”.-
Reseña:

“Lolita” es una gran novela novela del ruso Nabokov donde se narran las relaciones entre un profesor cuarentón y una niña de doce años. A pesar del potencial escabroso del tema, Nabokov hace un relato divertido, más sugerente que pornográfico (nunca llega a serlo) en el que asistimos a la pérdida de razón del protagonista, llevado por sus sentimientos y pasiones hacia la niña. Esta, dejos de ser una criatura inocente, se nos revela como una mezcla entre ingenuidad y provocación, que juega con el hombre y obtiene de él lo que desea. En una primera parte, el personaje de Humbert cuenta grosso modo su vida, cómo conoció a la primera nínfula, hace una descripción de qué son las nínfulas para él, su vida en París, etc. En este relato se intercalan reflexiones y valoraciones psicoanalíticas. Se observa una fuerte influencia de las doctrinas de Freud, que en algunos momentos hasta son parodiadas. La segunda parte empieza cuando la mujer, al descubrir los diarios de su marido y la pasión enfermiza de éste sale corriendo de la casa y es atropellada. Al morir, Humbert decide ir a buscar a Lolita al campamento donde está, sin decirle que su madre ha muerto. A partir de ahí se inicia un periplo por la América profunda, de hotel en hotel, sufriendo las sospechas por parte de los recepcionistas, etc. En uno de esos hoteles él consuma sus deseos. En un principio había pensado drogarla para preservar su pureza, pero es la propia chica quien le incita. Cuando él cree haberla perdido para siempre recibe una carta de Lolita donde se dice que se ha casado con un joven, está embarazada y necesita dinero. Humbert va a darle el dinero, y mata al marido de Lolita, furioso al enterarse de que éste la pervertía con sexo múltiple y orgías.

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Opinión Aquileana:
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La novela de Vladimir Nabokov no es únicamente una poderosa metáfora de los recovecos del deseo, la seducción y la dominación, sino también una carga de profundidad que explosiona en medio de la convención. Lolita es, asimismo, la materialización de un fenómeno muy infrecuente en la gran literatura: el cambio de lengua. Nacido en San Petersburgo, educado en Gran Bretaña y naturalizado norteamericano, Vladimir Nabokov es uno de los escritores que han logrado una obra cimera en otra lengua que la materna. La recomiendo, sin duda alguna.-
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Frases de “Lolita”:

“Entre los límites de los nueve y los catorce años, surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o más veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana, sino nínfica; propongo llamar “Nínfulas” a esas criaturas escogidas”.
“Hay dos clases de memoria visual: con una , recreamos diestramente una imagen en el laboratorio de nuestra mente con los ojos abiertos; con la otra evocamos instantáneamente, con los ojos cerrados, en la oscura intimidad de los párpados, el objetivo, réplica absolutamente óptica de un rostro amado, un diminuto espectro de colores naturales”…
“Un racimo de estrellas brillaba plácidamente sobre nosotros, entre siluetas de largas hojas delgadas; ese cielo vibrante parecía tan desnudo como ella bajo su vestido liviano”.
“Nos queríamos con amor prematuro, con la violencia que a menudo destruye vidas adultas”.
“Me sentía orgulloso de mío mismo: había robado la miel de un espasmo sin perturbar la moral de una menor. No había hecho el menor daño. El mago había echado leche, melaza, espumoso champaña en el blanco bolso nuevo de una damita, y el bolso estaba intacto. Así había construido, delicadamente, mi sueño innoble, ardiente, pecaminoso, pero Lolita estaba a salvo”.
“Sabía que me había enamorado para siempre de Lolita, pero sabía que ella no sería siempre Lolita”.
“Su forzada sonrisa se transformó desde entonces en el resplandor de una adoración profunda: un resplandor que tenía algo suave y húmedo y en el cual reconocí, asombrado, cierto parecido con la mitad encantadora, vacía, perdida, de Lolita cuando saboreaba una nueva clase de helado, o cuando se admiraba en silencio de mis trajes caros e impecables”.
“Después se precipitó a mis brazos impacientes, radiante, abandonada, para acariciarme con sus ojos tiernos, misteriosos, impuros, indiferentes, umbríos… como la más barata de las bellezas baratas. Pues eso es lo que imitan las nínfulas, mientras nosotros nos quejamos y morimos”.
“Cualquier desviación del destino que hemos ordenado nos impresionaría no sólo por anómala, sino también por su falta de ética… Preferiríamos no haber conocido a nuestro vecino, el vendedor jubilado de salchichas calientes, si un día publica el libro de poesía más importante de su tiempo”.
“Yo no me había atrevido a darle una segunda dosis de droga ni había abandonado la esperanza de que la primera consolidara aún su sueño. Empecé a deslizarme hacia ella, dispuesto a cualquier decepción, sabiendo que era mejor esperar, pero incapaz de esperar”.
“Y Lolita era mía, la llave estaba en mi mano, mi mano estaba en mi bolsillo, Lolita era mía…Y durante un instante, nos miramos llenos de ira, como si aún hubiera sido mía”.
“Nos Connûmes: los diversos tipos de recepcionistas de albergue de carretera: el criminal reformado, el profesor jubilado, el viajante de comercio, entre los hombres; las variantes maternales, pseudodistinguidas y madámicas, entre las mujeres”.
“Cuando me mostraron una falda con dos bonitos bolsillos al frente, dirigí intencionadamente una candorosa pregunta masculina y fui retribuido con una demostración acerca de cómo se abría la cremallera, en la parte trasera… Advertí que era el único comprador en ese lugar más bien feérico donde me movía como un pez en un acuario glauco”.
“No somos demonios sexuales. No violamos como los buenos soldados. Somos caballeros tristes, suaves, con ojos de perro, lo suficientemente bien integrados como para controlar nuestra ansiedad en presencia de adultos, pero dispuestos a dar años y años de vida por una sola oportunidad de tocar a una nínfula”.
“Esta es pues, mi historia. La he releído. Se le han pegado pedazos de médula, y costras de sangre, y hermosas moscas de fulgor verde”. En tal o cual recodo del relato siento que mi yo evasivo se me escapa, deslizándose en aguas más hondas y profundas que las sondeadas”.

Cine: “Lolita”: Dos películas guionadas a partir de la novela de Vladimir Nabokov.-
En cuanto a los dos filmes importantes que se han hecho basados en esta maravillosa obra, el de Stanley Kubrick, de 1962, y el más reciente de Adrian Lyne, podemos decir que son dos maneras diferentes de ver una misma historia. Lyne añade una escena inicial donde presenciamos la perdida del primer amor del joven Humbert y este argumento histórico servirá para precipitar al personaje en su tragedia. En el caso de Kubrick esta escena no existe, lo cual confiere al personaje un carácter más cínico y cruel. Todo lo contrario a lo que logra Lyne con su película en el espectador, que es hacerle sentir cierta compasión por un personaje que tiene una gran carga de melancolía y una marcada debilidad moral, convirtiéndolo en víctima en lugar de victimario. La otra diferencia importante es que la “Lolita” de Lyne está interpretada por una joven actriz que se asemeja un poco más en edad al personaje creado por Nabokov, lo cual nos acerca más a la trama original de la novela, que es: la obsesión sexual de un hombre de mediana edad por una niña de tan sólo doce años que llega con mucho adelanto a la pubertad no por cronología, sino por experiencias sexuales inducidas. El personaje es interpretado de forma convincente, encarnado en una mujer-niña, infantil y caprichosa, dotada de una desconcertante inocencia. Lo cual nos lleva al escalofriante cuestionamiento de que pudiera haber hecho Kubrick con una actriz como ésta.
Trailer “Lolita” (Stanley Kubrick, 1962).-
Trailer “Lolita” (Adrien Lyne, 1997).-
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Epílogo de “Lolita”, por Vladimir Nabokov (Extractos):

Los profesores de literatura tienden a plantear problemas tales como: ¿Cuál es el propósito del autor? O, peor aún ¿ Qué trata de decir?. Ahora bien, ocurre que yo pertenezco a esa clase de autores que al empezar a escribir un libro no tiene otro propósito que librarse de él. La obscenidad debe ir acompañada de la trivialidad, porque cualquier índole de placer estético ha de reemplazarse por la simple estimulación sexual, que exige la palabra tradicional para una acción directa sobre el paciente. El pornógrafo tiene que seguir esas viejas normas rígidas para que su paciente sienta la misma satisfacción que, por ejemplo, los aficionados a los relatos policíacos. Así, en las novelas pornográficas, la acción debe limitarse a la copulación de clichés. Estilo, estructura, imágenes, nunca han de distraer al lector de la tibia lujuria….En un país libre no debe esperarse que ningún escritor se inquiete por el límite exacto entre lo sensible y lo sensual. Eso es ridículo. Hay espíritus apacibles que declararán sin sentido a Lolita porque no les enseña nada. No soy lector ni autor de novelas didácticas, y, a pesar de la afirmación de John Ray, Lolita no tiene lastre moralizante. Para mí, una obra de ficción sólo existe en la medida en que me proporciona lo que llamaré lisa y llanamente placer estético, es decir, la sensación de que es algo, en algún lugar, relacionado con otros estados de ser en que el arte es la norma. Todo lo demás es hojarasca temática o es lo que algunos llaman la Literatura de Ideas, que a menudo no es sino una hojarasca temática soldificada en inmensos bloques de yeso… Lolita no antinorteamericana. Necesitaba un medio estimulante. Nada más estimulante que la vulgaridad filistea. Después de que se publicó Lolita en París, un crítico norteamericano sugirió que Lolita era el relato de mis aventuras amorosas con la novela romántica. El reemplazo de “novela romántica” por “lengua inglesa” habría sido más correcto. Pero, siento que mi voz se alza en un punto demasiado estridente. Ninguno de mis amigos norteamericanos leyó mis libros rusos y así cualquier apreciación estará fuera de foco. Mi tragedia privada, que no puede ni debe, en verdad, interesar a nadie, es que he debido abandonar mi idioma natural, mi libre, rica, infinitamente libre lengua rusa, por un inglés mediocre, desprovisto de todos esos aparatos -el espejo falaz, el telón de terciopelo negro, las asociaciones y transiciones implícitas- que el ilusionista nativo, agitando las colas de su frac, puede emplear mágicamente para trascender a su manera la herencia común.
Vladimir Nabokov (12 de noviembre de 1956).-____________________________________________________________________________________
Fuente: Nabokov, Vladimir. Lolita. Barcelona. Anagrama. 1999.-
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Links Post:

http://www.textosentido.org/textosentido/resenas/lolita.html
http://reginairae.blogcindario.com/2005/02/00068-lolita-de-vladimir-nabokov.html
http://criticaliteraria.wordpress.com/2007/02/23/lolita-de-nabokov-a-kubrick/
Nabokov es uno de los grandes, sin duda.
He leído muy poco de él, pero por el momento me quedo con “Ada o el ardor” antes que con “Lolita”, puesto que la primera no deja de incluir todo lo que es la segunda y le añade más, mucho más. La belleza que arranca el escritor a los detalles, al amor incestuoso, a sus magníficas descripciones del tiempo, el paisaje y la contemplación de la naturaleza, esa decadencia maravillosa marcada por las pasiones no consumadas y convertidas en tormento… delicioso, delicioso.
Habrá que releer “Lolita” pronto, pues.
Ah, y habrá que ver de una vez la peli de Kubrick (la de Lyne no me llama lo más mínimo).
Saludos!
De acuerdo con la valoración inicial que hacés, estimado Kleefeld…
Debo reconocer que ésta es la única obra de Nabokov que he leído, así que tendré en cuenta tu sugerencia en relación a “Ada o el Ardor”, y la anoto como futura lectura…
Muchas gracias por pasar.
Un saludo afectuosísimo,
Aquileana
Querida Aquileana, no he visto ni quiero ver ninguna de las pelis, porque la sensación que sentí ya en el principio resume lo que es, lo que viene después y temo que desaparezca con las imágenes; cuando deletrea- saborea el nombre de Lolita, Lo li ta, que si la lengua …la misma que deletrea es la que lame el ojo de Lo para extraerle una motita, no hay ni una sola palabra sexual en relación a ella, solo amor, a toda ella, es cierto que no se puede definir la novela, es estudio sobre la pederastia? es una tragedia? es una historia de amor? …es la libertad, la lucha perdida de un hombre libre, hasta el crimen se olvida en esta odisea del alma humana. Es de cualquier modo inasible y podría estar hablando de ella horas, cualquier trozo que se lea al azar tiene miga, todo está “cocido” perfectamente, pero no se ve el hilo ni las costuras, me parece una de las obras maestras.
Un fuerte abrazo
k
Hola K;
Gracias por tus aportes. Sí, el comienzo es magistral… En cuanto a la relación entre Humbert Humbert y Lolita (Lo- li- ta) estoy de acuerdo en que supone una yuxtaposición de sentimientos y cuestiones que claramente, exceden el mero vínculo pseudo-incentuoso…
Saludos, con afecto, Aquileana
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Cheers, Aquileana
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