El 9 de enero, Simone de Beauvoir hubiera cumplido 100 años.-

Proyecciones y Divisorias de aguas a partir de “El Segundo Sexo”.-
Los ataques más virulentos contra El segundo sexo parten de las afiliadas al feminismo de la diferencia. Sylviane Agacinsky, por ejemplo, autora de Política de sexos, le reprocha haber pensado la maternidad sólo en términos de opresión, olvidando el contexto del libro: la Francia coaccionada a levantar la tasa de natalidad y así conjurar el fantasma de la poderosa Alemania y a relevar los cuerpos invertidos en la Segunda Guerra. La teórica Judith Butler la acusa de no haber cuestionado la noción del sujeto cartesiano, en un paulatino cambio de opinión, ya que en una lectura anterior de El segundo sexo había encontrado en la frase “uno no nace mujer, sino que se hace” una fecundidad inusitada para redefinir las fronteras entre los géneros. Lo cierto es que cuando Simone de Beauvoir escribió El segundo sexo no era feminista y faltaban casi dos décadas para que irrumpiera en Francia el MLF, Movimiento de Liberación Femenina. Simone de Beauvoir se hizo políticamente feminista en los años setenta y no se la puede juzgar hoy por su enfrentamiento a una posición (la del feminismo de la diferencia) que no existía cuando ella escribió su texto fundante. El segundo sexo –de 1949, un ensayo agudo sobre la opresión de las mujeres– se convirtió en un libro capital de lo que luego sería el feminismo, desató una revolución moral con respecto a la mujer en la sociedad y preservó un poder libertario que todavía ejerce sobre millones de lectoras. Ciertos testimonios dan cuenta de controversias. Por ejemplo, una cantidad de activistas de izquierda, por fidelidad al posicionamiento de sus partidos, omiten el otro universo de Simone: su compromiso con el existencialismo, el feminismo. En estos confines, encontrarse con Simone y descubrir El segundo sexo significó una divisoria de aguas. Su éxito estaba asegurado como escritora, feminista e intelectual pero no así como una referente significativa de la nueva izquierda. En 1986, mientras acompañaba el cuerpo de Simone de Beauvoir al cementerio, en medio de un cortejo de 10.000 personas, la historiadora Elisabeth Badinter estalló en sollozos gritando a las mujeres de la multitud “¡Le debéis todo!”. Y la frase fue repitiéndose, cantándose en diferentes lenguas, renovando los sollozos. Quizá no se pueda esperar hoy un efecto similar entre las jóvenes que lean por primera vez El segundo sexo, pero es deseable que éste se convierta en un libro talismán como lo fue para varias generaciones de mujeres.
(*) SIMONE DE BEAUVOIR DIXIT:
Las mujeres
“La situación actual no es nada buena para las mujeres. Incluso creo que es peor que cuando escribí El segundo sexo. Cuando escribí El segundo sexo tenía una gran esperanza en que la condición de las mujeres iba a cambiar. Es lo que digo en el final del libro. “Espero que algún día este libro esté perimido.” Y por desgracia, no lo está. Se dice que está perimido, pero por las razones inversas. Yo creo que las mujeres tienen que lograr una emancipación radical, total, que las haga realmente iguales a los hombres, y esta emancipación sólo puede lograrse a través del trabajo. Es necesario que las mujeres trabajen de manera universal. Que el trabajar sea igual de normal para ellas para que las mujeres puedan sentirse, profundamente, iguales a los hombres tanto en el plano intelectual como en el plano psicológico y moral. Sólo así podrá conseguirlo, y tener responsabilidades económicas, políticas y sociales equivalentes.”
El mundo del trabajo

En el trabajo, a las mujeres no se las contrata de muy buen grado. Es difícil que pueda conseguir un puesto importante. Y si lo consigue, será considerada como menos importante, aunque llegue a ser jefe. Será considerada como un subjefe, hace el trabajo de un jefe, pero se le paga como a un subjefe. Es muy desalentador para una mujer que trabaja saber que, excepto en casos excepcionales, nunca llegará a hacer una gran carrera, porque los hombres la oprimen, y porque las mismas mujeres, en la medida en que se trate de una clientela, no le tienen tanta confianza como se la tienen a los hombres.”
Detrás de todo gran hombre

“Si la mujer está despolitizada, despolitiza al hombre. Eso es importante, porque siempre la emancipación de la mujer ha estado unida a la emancipación social. Cuando en Estados Unidos hubo un gran movimiento contra la segregación racial, en el siglo XIX, hubo al mismo tiempo un gran movimiento feminista.”
Mi vida
“Nunca pensé que había fracasado en mi vida, estoy contenta de mi vida, y creo que si tomamos las palabras de Goethe, en el sentido de que una buena vida es aquella en la que los sueños de juventud se ven realizados en la madurez, entonces he triunfado en la vida. Simplemente, hay un momento en el que uno examina reflexivamente su vida, y se da cuenta de que una vida exitosa puede ser un fracaso. Porque una vida no es algo que se pueda tomar entre las manos, poseerla, contemplarla. Una vida no es algo que se pueda tener. El futuro, visto como futuro, es una síntesis imposible entre los deseos que se tienen para uno mismo. Y si reproducimos las cosas que dijimos que íbamos a hacer; si pisamos exactamente en los senderos en donde quisimos, y los senderos son los que uno había proyectado, aun así, eso no impide que este paseo que hacemos en el presente, y que va a quedar fijado en el pasado, no sea el paseo que imaginamos y que soñamos cuando lo proyectábamos.”

(*) Estos testimonios están tomados de la entrevista que le hicieron Claude Lanzmann, redactor de “Los Tiempos Modernos”, la revista fundada por Sartre, y Madeleine Gobeil, para Radio Canadá y que por estos días emite en Argentina el canal Encuentro.
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Links: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-4357-2008-01-12.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-98848.html
http://blog.educastur.es/lechuzaminerva/2008/01/06/100-anos-despues-de-simone/
http://www.litoral.com.ar/index.php/diarios/2008/01/08/opinion/OPIN-02.html
http://aquileana.wordpress.com/2007/11/03/simone-de-beauvoir/
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BLOGÓSFERA: El destacado blog “Tierra de Genistas” nos ofrece una prodigiosa selección de temas del querido Silvio Rodríguez.
Acá va el link:
http://tierradegenistas.blog.com.es/2007/05/19/te_doy_una_canciasn~2295523
















































































Hola Aquileana! Luego de un paréntesis informático vuelvo a pasar por aquí y me encuentro con varias cosas interesantes, como siempre. Me detengo en este artículo quizá por esas casualidades que han ido ocurriendo, otra vez. Acabo de terminar “La sangre de los otros”, novela que calificaría de bella y profunda, donde el amor se encuentra inmerso en el dilema de los personajes frente a lo político, lo social y la segunda guerra mundial. Helena, la protagonista femenina, dejó una frase que movilizó su acción en toda la novela: “lo divertido no es que te amen, sino amar a alguien”. También se delinea un compromiso del personaje en su realidad política que influye en el protagonista masculino; en fin varias de las máximas de Simone expuestas aquí. Por su escritura y compromiso social es una de las personas que admiro. Simone de Beauvoir es un impulso hacia la libertad, un empuje que te desplaza hacia un delante libertario, un feminismo hacia la superación de la opresión histórica de la mujer, no ese reciclado de chica “Cosmo”. Muy destacable y para tener en cuenta. Besos.
Hola Javier;
Bueno, me alegro de tenerte de nuevo por acá… no leí ese libro de Simone…
Pero por lo que referis en este comment/ sinopsis debe ser bueno. En cuanto a la frase de la protagonista, me pareció más que elocuente. En cuanto a que seas vos quien la cite me lleva a suponer que además de espicureísta sos algo escéptico ( escepticismo e ironía van siempre de la mano)
En fin, casualmente mañana voy a pasar por una librería de usados que muchas veces me ha deparado grandes sorpresas ( buenos libros y más barato, claro, es como para sorprenderse), así que preguntaré por esta novela o alguna otra de Simone de Beauvoir como para ponerme al tanto…
Un abrazo, Aquileana
Será el calor, pero no entiendo la relación con el escepticismo o la ironía de mi comentario. Realmente no lo expresé como ironía. Tenía que ver con la protagonista femenina que persigue por su sentimiento al masculino. En realidad, lo destaqué porque es una síntesis, en mi opinión, del sentimiento de amor. Quien ama da, no le importa recibir. Y Simone es un acto de amor: a la libertad, a su condición de género oprimido, al arte. Es más, mi condición de epicureísta me lleva al amor a la vida, aun con lo inútil de su pasión por ella (como diría su amigo Sartre), nunca a desdeñarla, aceptándola con todos los juicios de valor que aplicamos absurdamente en función de ella. No soy muy avezado en teología, pero desde adolescente quedó grabada en mi mente una máxima de San Agustín: “ama y haz lo que quieras”… y sí, en el fondo soy un sentimental…pero si persiguiera dejaría de amar, porque respetar la libertad (del otro) es el acto de amor por excelencia. El afán de posesión es una mercantilización, una reducción infame del amor. Besos.
Está bien, Javier, la ironía, que relacionaba con una concepción un tanto escética del amor para mí viene dada por la palabra “Divertido”, y en la lógica divertida de amar a alguien pero no de que te amen…
Como si uno jugara con el otro, no sé tendría que ver en qué contexto aparece dicha la frase …
Pero, tratándose de una Helena, tal vez sea adrede la elección del nombre por Simone; puesto que por el amor que ella inspiró a Paris se destató la guerra de Troya… Y por ese lado venía la interpretación mía.
En fin , conjeturas que para que se vuelvan certezas no queda otra que ir a las fuentes…
En cuanto a la frase de San Agustín : implacable verdad.
Afectos, Aquileana