Apuntes para una Teoría de la Ciencia del Amor.- (Extracto del Prólogo a El Aliento del Cielo (Seix Barral), R. Fresán).-
“Todo lo que sucede en mis relatos, me ha sucedido o me sucederá.”/C.M.C.-

En La balada del café triste –en tres párrafos donde la acción del relato se detiene y la omnisciente voz narradora nos explica la hipótesis de lo que está sucediendo en la práctica– se nos informa del lado inconstante, autodestructivo, asimétrico e inevitablemente triste del asunto: En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y este conocimiento lo hace sufrir. No le queda más que una salida, alojar su amor en el corazón del mejor modo posible; tiene que crearse un nuevo mundo interior, un mundo intenso, extraño y suficiente… Y el amado puede presentarse bajo cualquier forma. Las personas más inesperadas pueden ser un estímulo para el amor. Se da por ejemplo el caso de un hombre que es ya un abuelo que chochea, pero sigue enamorado de una chica desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw, hace veinte años. Un predicador puede estar enamorado de una mujer perdida. El amado podrá ser un traidor, un imbécil o un degenerado; y el amante ve sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se altera lo más mínimo por eso. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor arrebatado, extravagante y bello como los lirios venenosos de las ciénagas. Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta y baja, y en algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia un loco furioso. Es sólo el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor. Por esta razón, la mayoría preferimos amar a ser amados. Casi todas las personas quieren ser amantes. Y la verdad es que, en el fondo, el convertirse en amados resulta algo intolerable para muchos. El amado teme y odia al amante, y con razón, pues el amante está siempre queriendo desnudar a su amado, aunque esta experiencia no le cause más que dolor.-

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Links:
>http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-2790-2007-11-04.html
>http://hannahb.wordpress.com/2007/02/20/happy-birthday-carson-mccullers/
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> Blogósfera. Espejo Azul.-
Cuando era niña vi un documental en el cual una mujer africana contaba la terrible experiencia a la que fue sometida cuando niña (extirpación del clítoris) y los efectos que eso había tenido sobre su vida sexual: no sentía interés en el sexo y no conocía el placer que una relación sexual puede brindar… ¿Qué se pretende lograr con esta práctica?: mantener la virginidad en una mujer para que sea digna de casarse; ¿es que acaso una mujer pierde su valor si entrega su virginidad?. Para muchos parece que la respuesta es sí, y en ese sentido la mujer pasa a ser menos que un objeto…
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http://espejoazul.wordpress.com/2007/09/27/a-veces/#comment-197
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Bonustrack. U2. Unchained Melody.-